Malika Nutrición Sistémica, nace con el propósito de ofrecer alimentos nutritivos y deliciosos, pero descubrimos que el alimento cobra verdadero sentido cuando une. La Nutrición Sistémica es nuestra respuesta para volver a reunirnos, compartir en equilibrio y reconectar con nuestras raíces desde la salud y la inclusión en la mesa.

De la Ciudad a la Cuenca del Maihue

Dejamos la ciudad atraídos por la tranquilidad de este entorno y establecimos nuestra planta en las cercanías del Lago Maihue, inspirados por su enorme valor patrimonial y natural.

En este entorno del sur elaboramos nuestras ganoush de almendras: preparaciones de autor desarrolladas para alcanzar un perfil sensorial profundo (umami) de manera pura, respetando los tiempos de activación y el territorio que nos acoge.

«Cuando el placer activa tu metabolismo, la salud se vuelve un acto de amabilidad sistémica»

— Lorena Carvajal, Fundadora

EL PROCESO MALIKA

Pertenencia, Tiempo y Precisión

Cada frasco de Malika nace de la unión entre el respeto por los procesos naturales y una mirada profunda sobre las relaciones humanas. No buscamos industrializar la comida; cuidamos el proceso para que el alimento vuelva a cumplir su propósito en el hogar.

Nos tomamos el tiempo necesario: desde las 48 horas de activación de nuestras semillas para lograr una digestión fácil y ligera, hasta la elección de envases responsables con el entorno.

Creamos preparaciones sabrosas y nobles para que nadie en la familia se sienta excluido en la mesa por problemas digestivos. Porque cuando comer bien se disfruta, la salud y la unión familiar se dan de forma natural.

Nuestro Enfoque Sostenible: Del Territorio a la Mesa

Minimizar nuestro impacto en el entorno influye en cada etapa de la elaboración de nuestro Ganoush de Almendras Activadas.

Una filosofía de consumo consciente.

Creación de un único producto noble y versátil: al concentrar el sabor y el valor nutricional en una preparación pura de almendras, entregamos un alimento rendidor y de alta digestibilidad. Menos desperdicio en la cocina, consumo consciente y un uso eficiente de los recursos.

Abastecimiento responsable y proceso lento.

Seleccionamos almendras de alta calidad de productores comprometidos con buenas prácticas agrícolas. En nuestra planta cercana al Lago Maihue, respetamos las 48 horas de activación y la molienda a baja temperatura para conservar intactas sus propiedades sin agregar aceites, almidones ni aditivos.

Empaque responsable.

Priorizamos el uso de frascos de vidrio 100% reciclables y reutilizables, protegidos y presentados en empaques elaborados con ñocha, lana de oveja y otras fibras naturales del sur, sustituyendo el embalaje convencional por materiales nobles, biodegradables y de origen local.

Impacto y Futuro en Los Ríos

Nuestro compromiso con el territorio crece con nosotros. A contar de 2027, reinyectaremos el 2% de las utilidades de Malika en proyectos locales de economía circular y conservación socioambiental, respaldando la revalorización de fibras naturales, el oficio artesanal y el resguardo de la cuenca.

Retribuir y Reconocer

Creemos que la verdadera gratitud nace al reconocer todo lo recibido y devolverlo con alegría al entorno. Desde nuestra mirada de Nutrición Sistémica, entendemos que la comida es el puente primario para el encuentro, la dignidad y el sentido de pertenencia entre las personas.

Por ello, colaboramos de manera activa con la Fundación Olla Rabbani, apoyando su labor de llevar comida de calidad, nutritiva y preparada con afecto a personas en situación de vulnerabilidad. Cada frasco que llega a tu mesa contribuye a sostener esta red de apoyo, demostrando que nutrir bien es también un acto de solidaridad e inclusión social.